La prometida revolución de Siri tendrá que esperar. Según un reciente informe de Bloomberg, Apple se ha encontrado con nuevos obstáculos durante la fase de pruebas de su asistente virtual renovado, lo que obligará a la compañía a posponer el lanzamiento de varias de sus funciones más esperadas.
Inicialmente, la hoja de ruta situaba estas novedades en iOS 26.4, una actualización prevista para marzo de 2026. Sin embargo, los problemas de rendimiento y precisión detectados han forzado a los ingenieros de Cupertino a replantear el calendario. Ahora, el objetivo es distribuir estas capacidades en versiones futuras, desplazando algunas características clave hasta, al menos, iOS 26.5 en mayo o incluso iOS 27 en septiembre.
Las pruebas internas han revelado fallos muy importantes. Por ejemplo, Siri a veces no procesa las consultas correctamente, tarda demasiado en responder o simplemente carece de la precisión necesaria. En ocasiones, el sistema incluso recurre a la integración con ChatGPT en lugar de utilizar la tecnología propia de Apple, aun cuando debería ser capaz de gestionar la solicitud por sí mismo.
Una obsesión del sector que choca con la realidad
Este nuevo tropiezo pone de manifiesto una desconexión más que evidente en la industria tecnológica. Mientras gigantes como Apple, Google y Microsoft invierten recursos ingentes en crear el asistente personal definitivo, capaz de controlar aplicaciones y gestionar datos personales complejos, la realidad del uso diario sugiere que el mercado quizás no está demandando esta hiperinteligencia con tanta urgencia.
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Entre las funciones afectadas se encuentra la capacidad de Siri para acceder a datos personales contextuales, como buscar un podcast antiguo en un mensaje de texto, y el control avanzado dentro de las aplicaciones. Aunque Apple sigue defendiendo su enfoque centrado en la privacidad como un factor diferencial, la dificultad técnica de ejecutar estas tareas de forma fiable y rápida está demostrando ser un desafío mayor de lo previsto, en un momento en el que los usuarios siguen utilizando los asistentes mayoritariamente para tareas básicas.
